dimecres, 2 de març de 2011

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 El conseller de Salud, Boi Ruiz, ha considerado este miércoles que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) actúa con "deslealtad institucional" al cargar al sistema sanitario catalán la atención de trabajadores que deberían ser cuidados por las mutuas de accidentes de trabajo.
El anterior gobierno tripartito catalán consideró que la desviación de trabajadores enfermos hacia el régimen general supone al CatSalut, ente adscrito al departamento de Salud y que garantiza la atención sanitaria a todos los ciudadanos, unos 1.500 millones de euros.
Boi Ruiz ha indicado que esta cifra es "difícil" de precisar si bien se ha mostrado disgustado con la actitud del INSS en este asunto, ya que las mutuas de accidentes y enfermedades laborales están tuteladas por el Ministerio de Trabajo. Ha considerado que la resolución de este conflicto "está por encima" de sus competencias y que requiere un pacto institucional en el que el Ministerio de Trabajo "acuerde revertir la situación".
Ruiz ha vertido estas críticas en la presentación del 'Plan de medidas urgentes para la sostenibilidad del sistema sanitario 2011', con el que se prevé recortes próximos a los 1.000 millones de euros, lo que corresponde al 10% de su presupuesto.
Salud ahorrará en especialistas y en operaciones quirúrgicas no urgentes
Entre los ajustes que prevé el departamento, Salud tiene previsto establecer "barreras" sanitarias para filtrar la atención a los pacientes y en las operaciones quirúrgicas no urgentes, con lo que espera un ahorro importante en la atención de los especialistas. La contrapartida es que estas medidas harían aumentar las listas de espera en un 3%, según ha concretado Ruiz.
De esta manera, el conseller ha anunciado que los enfermos en Catalunya deberán "esperar más" y serán atendidos "un poco más lejos" de su domicilio, aunque ha asegurado que "no nos cargaremos el modelo de proximidad" sanitaria impulsado no sólo por el tripartito, sino también por anteriores gobiernos de Jordi Pujol, y que, a su juicio, es insostenible económicamente.
El plan de choque garantiza, a juicio del conseller, todas las prestaciones sanitarias que se ofrecen actualmente y sus medidas "tendrán un impacto mínimo en la atención que recibe el paciente", a pesar de reconocer que las listas de espera se incrementarán.
Aplazada la construcción del Hospital Ernest Lluch
Entre los los ajustes presupuestarios también se debe contar con la paralización temporal de la construcción del Hospital Ernest Lluch. Así lo ha informado el conseller a las alcaldesas de Montcada i Reixac, Cerdanyola y Barberà del Vallès y al alcalde de Ripollet que la Generalitat.
La decisión se ha tomado -según ha justificado Ruiz- a raíz de la crisis económica y que el conseller asegura que hacen inviable la construcción de un equipamiento de estas características, lo que obliga a aplazar el proyecto hasta nueva fecha, aun sin determinar. "El conseller nos ha dicho que la inversión del hospital ha quedado paralizada, es una mala noticia, pero al menos nos ha destacado que es un equipamiento prioritario", ha señalado el alcalde de Ripollet, Juan Parralejo.
El conseller ha emplazado a los alcaldes a un nuevo encuentro que no se celebrará antes de finales del año 2012, cuando volverán a examinar el proyecto para determinar cuándo se podría retomar. Por ahora, los ciudadanos de Montcada tienen que ser atendidos en el Hospital de la Vall d'Hebron, en Barcelona, mientras que los de Cerdanyola, Ripollet y Barberà tienen el Parc Taulí de Sabadell como referencia.
El futuro hospital Ernest Lluch estaba previsto construirlo en unos terrenos situados entre Cerdanyola del Vallès, Montcada i Reixac y Ripollet, municipios a los cuales dará cobertura, además del vecino de Barberà del Vallès.

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